31 de marzo de 2016

Huelga general contra la reforma laboral en Francia

PARIS (AP) — Estudiantes y trabajadores protestaron el jueves en las calles de Francia, con algunos incidentes violentos, mientras conductores de tren, profesores y otros profesionales celebraban una huelga contra la reforma del gobierno, que relaja la semana laboral de 35 horas y modifica otras leyes al respecto.

Unas pocas docenas de personas, en su mayoría encapuchadas o enmascaradas, reventaron una manifestación pacífica de estudiantes en el este de París, lanzando bombas de pintura a bancos y comercios. Algunos destrozaron cajeros automáticos con bates o emplearon latas de gas en enfrentamientos con la policía.

Organizaciones estudiantiles y siete sindicatos se sumaron a la convocatoria en todo el país para rechazar la ley del gobierno socialista, que según afirman dañará gravemente las peleadas protecciones de los trabajadores.

También se produjeron enfrentamientos entre pequeños grupos de jóvenes y la policía en las ciudades occidentales de Nantes y Rennes.

Los paros también afectaban a escuelas, hospitales públicos y cadenas estatales. La huelga no se hizo notar en el aeropuerto Charles de Gaulle de París, pero el 20% de los vuelos al de Orly fueron cancelados.

La empresa ferroviaria estatal, SNCF, advirtió de alteraciones en el tránsito de trenes tanto a nivel nacional como regional. Las líneas internacionales hacia Londres y Bruselas no se verían afectadas.

La torre Eiffel de París cerró durante todo el día. La empresa que gestiona el monumento dijo en un comunicado que no tenía personal suficiente para abrir la torre con "seguridad y condiciones de recepción suficientes".

El gobierno socialista y el sector empresarial afirman que las reformas impulsarán la economía al facilitar que las empresas contraten y despidan trabajadores. La tasa de desempleo en Francia ronda el 10%.

Técnicamente, la propuesta mantiene la semana laboral de 35 horas, aunque permite a las empresas organizar horarios alternativos. Entre esas opciones hay una semana laboral de hasta 48 horas y jornadas de 12 horas. En "circunstancias extraordinarias", los empleados podrían trabajar hasta 60 horas semanales.

La ley se debatirá en abril en el Parlamento.-