6 de mayo de 2016

Los bomberos son incapaces de controlar el devastador incendio del noroeste de Canadá

Las autoridades de Canadá han reconocido que no pueden controlar el incendio que ha obligado a evacuar a alrededor de 90.000 personas en el noroeste del país y que ya ha consumido 85.000 hectáreas de bosque desde la noche del domingo. 

Las elevadas temperaturas y las rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora están haciendo imposible controlar un incendio que ha forzado a evacuar los alrededor de 70.000 habitantes de la ciudad de Fort McMurray y que avanza con rapidez al sur de la población. 

La primera ministra de la provincia de Alberta, Rachel Notley, ha admitido que las llamas siguen fuera de control y que continuarán así en las próximas horas a pesar de que más de 1.100 bomberos, 145 helicópteros y 22 aviones cisterna las están combatiendo. El incendio es de tal magnitud que está creando “sus propias condiciones meteorológicas”, ha explicado Chad Morrison, el encargado de la prevención de incendios forestales de Alberta. 

Morrison señaló que el incendio está generando sus propias rachas de viento e incluso en la noche del miércoles se observaron relámpagos procedentes de las nubes de humo causadas por las llamas. 

Esperanza en un frente frío

La principal esperanza por el momento es la llegada en las próximas horas de un frente frío, cargado de humedad, que permita a los bomberos empezar a controlar la situación sobre el terreno. 

La primera ministra de la provincia ha recordado que las inusuales condiciones meteorológicas que vive la zona, con temperaturas muy por encima de lo normal en esta época del año, hacen que toda Alberta se encuentre en condiciones de extremo riesgo de incendio. 
 
En todo el territorio provincial hay 49 fuegos forestales, de los que sólo siete están bajo control. Alberta, que ha declarado el estado de emergencia por la magnitud del desastre, ha ampliado las órdenes de evacuación obligatorias a varias comunidades situadas al sur de Fort McMurray, lo que ha elevado a unas 90.000 personas los individuos forzados a abandonar sus hogares.