13 de octubre de 2016

Awilda Reyes enfrenta al presidente de la SCJ y lo llama “dueño del país”

La jueza suspendida, Awilda Reyes Beltré, leyó un comunicado de seis puntos en la sede de la Suprema Corte de Justicia, en el cual aseguró que el titular del Poder Judicial, Mariano Germán Mejía “usará como trofeo su expulsión antes de irse a su casa”.

Reyes Beltré destacó que Germán Mejía viene arrastrando la “reputación de una justicia humillada, después de haber destruido lo que no ayudó a reconstruir, creyendo que conmigo expiará sus propias culpas”, dijo.

Señaló además, antes de su ingreso a la audiencia que se le sigue como parte del juicio disciplinario que el Consejo del Poder Judicial inició en su contra por presuntas faltas graves en el ejercicio de sus funciones, que acudió al proceso para enfrentar su responsabilidad pero exigió que se desarrolle “bajo un manto mínimo de garantías y sin prejuicios”.

“Estoy entrampada en una estructura mafiosa que me culpa de sus culpas, pretendiendo expiarlas sobre mi cadáver. Estoy parada en medio de la nada, camino hacia ninguna parte, presa en libertad, el proceso penal está suspendido, no me pagan, no puedo trabajar, ningún juez se atreve”, aseveró.

Agregó que viene arrastrando un juicio sin juicio, “condenada ante la opinión pública por el presidente del mismo órgano que me ha de juzgar, con testigos súbditos que obedecen a sus órdenes superiores. Espoleado por un falso profeta que ha transportado a la justicia la virulenta inconducta que le granjeó la no envidiable reputación de dueño del país en el sector donde acumuló su acaudalada fortuna en nombre de sus sacrificados empleados”, expresó la jueza.

Además, la magistrada suspendida añadió que la justicia está en crisis, que la independencia es una ficción y “el faraón aplasta a quien lo enfrente, les cercena su reputación, los humilla en público, los expulsa sin reparos, los traslada como sanción, sin importarle lo que sufran sus hijos, sus padres y su familia”, aseveró.

Finalmente, manifestó que se siente atrapada en un limbo, expuesta a todo pero sin temor a nada. “quiero que todo termine, pase lo que pase, el mundo seguirá girando. Soy abogada, lo era antes de ser juez y lo seguiré siendo aunque renuncie o salga del servicio judicial”, expresó.
(Fuente: elcaribe.com.do)