1 de septiembre de 2016

Policías y militares toman calles de Caracas horas antes de marcha

CARACAS, Venezuela (AP) — Con la expectativa de lograr una masiva adhesión la oposición venezolana marchará el jueves en Caracas para presionar por la realización este año del referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro, que ha acusado a sus adversarios de un complot.

En la capital venezolana se advertía desde la madrugada la presencia de centenares de policías y guardias nacionales con equipos antimotines y camiones cisterna. La marcha opositora se desarrollará en tres de las principales vías del este de la ciudad, que se estima tienen una capacidad para aglutinar a un millón de personas.

El oficialismo también convocó para el jueves a una concentración en la céntrica avenida Bolívar.

Las denuncias de las autoridades sobre eventuales acciones violentas, así como los señalamientos de persecuciones y detenciones de opositores, los bloqueos en los accesos a algunas de las carreteras que comunican el interior con Caracas y las restricciones que enfrentaron algunos corresponsales extranjeros para ingresar al país han alimentado el clima de tensión.

El director de la Cámara de Comercio de Caracas, Víctor Maldonado, dijo a The Associated Press que muchas empresas decidieron dar a sus trabajadores permiso para marchar y ausentarse de sus labores ante las eventuales dificultades para transportarse, lo que hace prever que numerosos comercios y compañías de la capital venezolana no operarán, con excepción de los bancos y empresas de servicios.

Maldonado admitió que desde hace mucho tiempo no se da una situación de este tipo, pero sostuvo que todo está asociado a las expectativas de una gran movilización. Las mayores paralizaciones de empresas y comercios ocurrieron en el país en los meses previos al fallido golpe de Estado contra el entonces presidente Hugo Chávez de abril de 2002 y durante el paro empresarial de 2003.

"Hoy no es el fin de nada", afirmó el dirigente opositor Henrique Capriles, principal promotor del referendo y de la movilización, al descartar que la llamada "Toma de Caracas" busque sacar de forma violenta a Maduro del poder, tal como han denunciado las autoridades. Capriles insistió en que los opositores saldrán de manera pacífica para exigir la definición del cronograma para la recolección de las firmas del 20% de los electores y activar la consulta popular.

El dirigente dijo a la emisora local Unión Radio que la coalición opositora utilizará la marcha para demostrar que "nosotros estamos organizados, que sepa el gobierno que aquí está la fuerza" para impulsar el referendo.

La alianza opositora apuesta a realizar este año la consulta, pero el cronograma que planteó el Consejo Nacional Electoral ha generado dudas de que el referendo pueda darse antes del 10 de enero de 2017, cuando se completará más de la mitad del mandato de Maduro. La constitución establece que de realizarse el referendo luego de esa fecha el resto del período presidencial deberán ser completados por el vicepresidente.-