21 de septiembre de 2016

Costosos equipos de cocina para la tanda extendida están abandonados y deteriorados

Todavía no se han encendido las estufas en la mayoría de las escuelas que suministran el desayuno, almuerzo y merienda escolar a sus estudiantes, bajo la modalidad de jornada extendida que comenzó a implementar el presidente Danilo Medina en su pasada gestión de Gobierno. Y aunque las cocinas de los 3,426 centros educativos validados para impartir docencia hasta las 4:00 de la tarde están dotadas de costosos aparatos industriales como refrigeradores, estufas, extractores de grasa, anaqueles de almacenamiento, freidores y barra para conservar la comida caliente, lo que ingieren alrededor de un millón 700 mil estudiantes continúa llegando a través de 770 suplidores a nivel nacional, adscritos a mayo de este año al Programa de Alimentación Escolar (PAE), que coordina el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie).

En abril de 2015, el entonces director General de Mantenimiento Escolar, Omar Guevara, reveló a la prensa que la inversión para amueblar las cocinas industriales para sólo ese año era de RD$2,600 millones.

La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) estima que a la fecha, el 98% de las cocinas no están siendo utilizadas, lo que ya comienza a reflejarse en el deterioro de muchos aparatos instalados en varias escuelas del Gran Santo Domingo según comprobó elCaribe, los cuales se ven enmohecidos por el desuso.

En la Escuela Básica Francia Margarita Ayala, ubicada en el kilómetro 25 de la autopista Duarte, en el municipio de Pedro Brand, parte de los equipos permanecen tirados en el suelo y otros en cajas desde el año pasado, según su directora Amantina Suero, a la espera de que las empresas contratadas por el Ministerio de Educación finalicen su instalación.

Cree que la lentitud se debe a que se contrataron empresas distintas para instalar los equipos, cuyos técnicos han ido colocándolos a cuentagotas.

“Cuando creo por fin se va a instalar todo, me dicen que no, que a ellos solo les toca poner una sola cosa”, dice.

En el caso de la Escuela Básica María Trinidad Sánchez, en Andrés de Boca Chica, con una matrícula sobrepoblada de 892 estudiantes e inaugurada en enero de 2015, su director Manuel de los Santos, afirma que sólo están a la espera de la instalación del gas y los congeladores.

Cocinar en escuelas reduce bacterias

De los Santos considera que cocinar los alimentos crudos en el propio plantel permitiría ejercer un mayor control sobre la calidad de lo que ingieren los alumnos.

Para la ADP, el hecho de que los alimentos sean cocinados en horas de la madrugada para que lleguen a tiempo a las distintas escuelas que comienzan a repartir las raciones a las 11:30 de la mañana, facilita el crecimiento de bacterias, al ser almacenados calientes y transportados muchas veces en camas de camionetas, camiones y hasta en motocicletas.

En el caso de la Escuela Doña Socorro, situada en la calle 10 número 1 del sector Los Girasoles, en el Distrito Nacional, también están a la espera de la instalación de las tuberías de gas.

Carmen Ramírez, directora del plantel, resta importancia al hecho de no tener en funcionamiento la cocina, pues considera de excelente calidad la comida que sirven sus suplidores.

“No nos sentimos mal por no tener la cocina funcionando. Particularmente prefiero que estemos un poco más de tiempo sin esos equipos, y que la instalación se haga bien”.

La situación es totalmente distinta en la Escuela Concepción Bona, ubicada en El Valiente, Boca Chica, e inaugurada en octubre de 2014, donde el área de la cocina sólo se usa para almacenar cientos de botellones de agua, los jugos y la utilería para servir los alimentos.

Su directora, Leonidas Espinal, considera que si no existe la intención por parte de las autoridades del Ministerio de Educación de cocer los alimentos en los planteles, no vale la pena que éstas sean equipadas para que se deterioren por el desuso.

En el Liceo Unión Panamericana y la Escuela República de Brasil, del sector San Carlos, donde tampoco se está cocinando, sus directores rehusaron a recibir a los reporteros de elCaribe.

Los suplidores mueven RD$20 millones diario
El presidente de la ADP, Eduardo Hidalgo, dice que el negocio que se ha montado alrededor de la estructura de suplidores estatales que todos los días mueven alrededor de RD$20 millones, es uno de los factores que han retrasado la operatividad de las cocinas. “Si las escuelas empiezan a cocinar los alimentos, los suplidores salen del sistema”, advierte Hidalgo, quien a nombre del sindicato de maestros, exhortó al nuevo ministro de Educación, Andrés Navarro, a poner a funcionar las costosas cocinas industriales. El secretario Nacional de Organización de la ADP, Julio Canelo, por su parte, asegura que es imposible eliminar totalmente a los proveedores, pues las escuelas no están en capacidad de suplir la leche, el pan o las galletas que se dan a los estudiantes en la merienda.

RD$2,600 MM

Sólo el año pasado, las autoridades invirtieron RD$2,600 millones para dotar de equipos las cocinas industriales.- 
(Fuente: elcaribe.com.do)