8 de julio de 2016

Nueva York refuerza su seguridad tras la matanza de policías en Dallas

NUEVA YORK. Nueva York anunció hoy que ha tomado medidas para reforzar la seguridad tras la matanza de cinco policías este jueves en Dallas (Texas), aunque las autoridades aseguraron que no se ha recibido ninguna amenaza creíble en la ciudad.

Entre otras precauciones, el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD, en inglés) explicó que ningún agente patrullará en solitario y que los efectivos que habitualmente trabajan desarmados no estarán durante un tiempo en las calles.

Además, un gran número de policías estarán listos para vigilar las nuevas protestas que se esperan en los próximos días en respuesta a los últimos casos de violencia policial contra ciudadanos negros.

En una conferencia de prensa, el jefe del NYPD, William Bratton, dijo que actualmente no hay ninguna “amenaza creíble” contra la ciudad o sus policías y que todas estas medidas son únicamente precauciones.

Según Bratton, en la última semana se han recibido una quincena de amenazas por distintas vías (redes sociales, llamadas telefónicas y denuncias), algo que es habitual tras episodios de violencia policial.

Tras reunirse con los mandos policiales, el alcalde Bill de Blasio aseguró en una conferencia de prensa que los ataques contra la Policía son “ataques contra todos” e hizo un llamamiento a la unión de todos los ciudadanos.

Bratton y otros responsables de NYPD advirtieron de la necesidad de seguir avanzando en las relaciones entre los agentes y las comunidades a las que sirven y afirmaron que estos últimos incidentes no pueden llevar a retrocesos en ese ámbito.

El jefe de la Policía confió en que la tragedia de Dallas sirva de “catalizador” para continuar con ese acercamiento y pidió que se tengan en cuenta tanto las quejas de las minorías sobre las actuaciones policiales como las preocupaciones de los agentes.

La Policía neoyorquina espera nuevas manifestaciones para hoy y durante el fin de semana, después de las que tuvieron lugar este jueves para protestar contra las muertes de Alton Sterling en Baton Rouge (Luisiana) y Philando Castile en Falcon Heights (Minesota), dos hombres negros tiroteados esta semana por policías.

En las marchas del jueves en Manhattan participaron unas 1.200 personas, según dijo hoy NYPD, que llevó a cabo un total de 41 arrestos, principalmente por obstaculizar el tráfico.
EFE