4 de julio de 2016

Irak: Suben a 149 los muertos en ataque reclamado por EI

BAGDAD (AP) — La cifra de fallecidos en el devastador ataque con un camión bomba en una concurrida calle comercial de Bagdad el domingo subió a 149 personas, dijeron funcionarios iraquíes el lunes, mientras el primer ministro del país, Haider al-Abadi, ordenó nuevas medidas de seguridad para la capital.

El atentado, reivindicado por el grupo extremista Estado Islámico, fue el más letal de lo que va de año en Irak y uno de los más cruentos de su tipo en más de una década de guerra e insurgencia. Puso de manifiesto la capacidad del grupo EI para atacar la capital a pesar de sufrir derrotas en los frentes abiertos en otras partes del país, y avivó la ira del pueblo iraquí contra la clase política.

El suicida detonó su vehículo cargado de explosivos en Karada, un distrito de mayoría chií de Bagdad, un lugar que congrega a un gran número de compradores, especialmente en el mes sagrado del Ramadán. Las calles estaban llenas de jóvenes y familias tras romper el ayuno de la jornada.

Policía y responsables sanitarios dijeron el lunes que es posible que el balance de muertos aumente porque rescatistas siguen buscando a personas desaparecidas. Al menos 192 personas más resultaron heridas. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a informar a la prensa.

Horas después del ataque, al-Abadi visitó el lugar de la explosión cuando una muchedumbre furiosa rodeó la caravana de vehículos en la que viajaba para insultarlo, lanzarle piedras y zapatos y llamarle "ladrón".

En un comunicado emitido el domingo en la noche, al-Abadi ordenó la retirada de un polémico servicio de detección de explosivos y la reapertura de una investigación sobre la compra de las varitas electrónicas de fabricación británica, conocidas como ADE 651s.

Al-Abadi ordenó también la colocación de sistemas de rayos X en las entradas de las provincias. Pidió que se mejore el cinturón de seguridad de la ciudad, un aumento de la vigilancia aérea, que se refuercen los esfuerzos de la inteligencia y que la responsabilidad se reparta entre varios cuerpos de seguridad.

Funcionarios iraquíes y extranjeros han vinculado el reciente incremento de ataques del grupo Estafo Islámico — especialmente de atentados suicidas a gran escala — con una serie de derrotas en batallas en otras zonas del país durante el último año.

Fuerzas de seguridad iraquíes, respaldadas por ataques aéreos de la coalición liderada por Estados Unidos, lideraron las ciudades de Tikrit, y Ramadi, y la capital de la provincia de Anbar, del mismo nombre. También en Anbar, fuerzas de Bagdad recuperaron el control de Fallujah hace poco más de una semana.

En su momento de más poder, en el 2014, la milicia radical arrebató a Bagdad el control de casi un tercio del país. Ahora se calcula que los extremistas controlan solo 14% del territorio iraquí, de acuerdo con la oficina del primer ministro del país. El grupo manda todavía en Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, así como en importantes territorios en el norte y el oeste.-