27 de junio de 2016

Panamá inaugura jubiloso la ampliación de su querido canal

PANAMÁ. Con una exhibición de fuegos artificiales y ante miles de panameños fervorosos que ondeaban banderas, Panamá inauguró el domingo su canal ampliado con el paso de un portacontenedor chino, la más ambiciosa empresa del país centroamericano para impulsar su economía en momentos difíciles en el comercio marítimo mundial.

“Esta es una hazaña de la que todos los panameños debemos sentirnos muy orgullosos; el día de hoy marca un momento histórico para Panamá, para nuestro hemisferio y el mundo”, afirmó el presidente Juan Carlos Varela en un acto ante varios jefes de Estado en las nuevas esclusas de Cocolí y con el buque chino cargado con 9.000 contenedores amarrado en las compuertas en una tarde nublada.

“A pesar de las dudas iniciales del proyecto, la obra se ha completado con los más altos estándares de seguridad y calidad”, señaló el líder panameño, quien reconoció que en su momento no respaldó la decisión política de impulsar la expansión en el 2006.

Tras el discurso se hizo el conteo regresivo para que se abriera la compuerta media de las esclusas y el lanzamiento de los fuegos de pirotecnia que marcaron la inauguración oficial.

Varela pidió a los panameños que ondearan las banderas en señal a la comunidad internacional de que la expansión se operará de manera “eficiente y neutral”.

El portacontenedores “Cosco Shipping Panama” se adentró por la tarde a Cocolí, en la entrada del Pacífico, varias horas después de haber ingresado por las nuevas esclusas de Agua Clara en el Atlántico y recorrer la zanja de 80 kilómetros ayudado por varios remolcadores, sin incidentes.

Al igual que Agua Clara, miles de personas con banderitas esperaron a los lados de las nuevas esclusas en medio de música salsa y de videos alusivos a la ampliación que se difundían en pantallas a lo largo de las estructuras.

“Me parece excelente la inauguración de las esclusas para las generaciones actuales y las que vienen. Oportunidades para nosotros”, dijo Moisés González, un mecánico de 40 años que trabajó seis años en la construcción de las nuevas esclusas. “Hay que buscar la forma de que le llegue a la población”.

Panamá puso en marcha finalmente la apertura de una megaobra de 5.250 millones de dólares con la que persigue duplicar la capacidad del centenario canal, servir a una economía de escala y competir con otras rutas, como la de Suez, en Egipto.

La obra se abrió casi dos años después de lo previsto debido a retrasos en la construcción y a conflictos por reclamos de sobrecostos, pero el gobierno y las autoridades del canal organizaron una gran fiesta masiva para la ocasión en los dos sectores terminales de las nuevas esclusas.

“Es una experiencia única, un gran logro”, dijo a The Associated Press Felicia Peñuela, ama de casa de 62 años oriunda de la provincia de Colón, que madrugó para estar en la ceremonia en Agua Clara. “Panamá demuestra al mundo que a pesar de ser un país pequeño, puede hacer cosas grandes”.

El moderno barco chino, de 48,2 metros de ancho (158 pies) y 300 metros de eslora (984 pies), que ahora es capaz de cruzar el canal, fue asegurado por obreros del canal en la cámara baja o primera de Agua Clara, dando paso a un acto protocolar de las autoridades, en que se recordó a los ocho trabajadores que murieron en la construcción.

“Esta es una ruta que ha sido utilizada por 500 años; uno no puede cambiar la historia”, declaró más temprano Varela al llegar a las nuevas esclusas de Agua Clara y en referencia a la tradición del istmo como punto de comercio. “Es la ruta que une al mundo”.

Los organizadores lanzaron fuegos artificiales en el momento en que se abría la primera compuerta de las esclusas en Agua Clara y luego en el acto central en Cocolí.

Panamá se embarcó en la expansión del canal ocho años después de que la vía interoceánica, por donde pasa el 6% del comercio marítimo mundial, le fue transferida por Estados Unidos el 31 de diciembre de 1999, y un siglo después de que los norteamericanos la abrieran a través de una zanja de 80 kilómetros entre el Atlántico y el Pacífico que acortó distancias a los barcos.

“Esta nueva ruta de tránsito es la punta del iceberg de un ambicioso plan destinado a reconvertir a Panamá en el centro logístico de las Américas”, manifestó el administrador del canal Jorge Luis Quijano durante el acto. “Y representa una oportunidad significativa para los países de la región de mejorar su infraestructura, hacer crecer sus exportaciones”.

Empero, la inauguración llega en momentos en que el transporte marítimo mundial está deprimido debido a la caída de los precios del petróleo, una desaceleración económica en China, que es el segundo mayor cliente del canal, y otros factores que han afectado el tráfico de la vía acuática y los ingresos.

Aunque las autoridades prevén aumentar el comercio entre Asia y los puertos en la costa atlántica de Estados Unidos, quedan dudas debido a que no todos los puertos están preparados para manejar los enormes buques de carga de la clase Neo-Panamax.

El volumen neto de carga a través del canal de la costa oriental de Asia hacia Estados Unidos cayó un 10,2% en 2015, según estadísticas oficiales.

Mientras tanto, el Canal de Suez en Egipto recientemente redujo las tarifas hasta 65% en el transporte de contenedores grandes en un intento de atraer barcos y mantener su tráfico.

Pero Manuel Benítez, subadministrador del canal de Panamá, dijo que prefieren ver las cosas a futuro y subrayó los beneficios que daría la obra a la economía de escala mundial, al acortar tiempo y costos a las grandes embarcaciones. Refirió que ya han hecho 166 reservas de barcos que utilizarán la vía ampliada en los próximos meses.

“Estas son cuestiones cíclicas; el mercado se va a volver a recomponer, y para cuando vayamos de nuevo en el ciclo de arriba, el naviero va a hacer plata y el canal de Panamá va a hacer plata”, pronosticó.

Desde su paso a control panameño a finales de 1999, el canal ha generado cerca de 10.000 millones de dólares en ingresos directos a la nación centroamericana y es responsable de aproximadamente el 40% de su PIB debido a las actividades que se desarrollan a su alrededor.

Pero Varela dijo que “nos vamos a sentir más orgullosos cuando logremos eliminar la pobreza y la desigualdad de una vez por todas, asegurando que los aportes económicos de nuestro canal ampliado lleguen a todos los rincones del país”.

Originalmente planeadas para ser inauguradas en octubre de 2014 con el fin de que coincidiera con el centenario del canal, las nuevas esclusas pueden acomodar los barcos que llevan hasta tres veces más carga que los más grandes que utilizan las viejas estructuras.

Grupo Unidos por el Canal, el consorcio encabezado por la empresa italiana Salini Impregilo y la española Sacyr, entregó la obra terminada el viernes, aunque siguen pendientes una serie de demandas por casos de presuntos sobrecostos estimados en más de 3.000 millones de dólares.