24 de junio de 2016

Obama tratar de tranquilizar a inmigrantes

El presidente Barack Obama intentó el jueves tranquilizar a millones de inmigrantes que se encuentran en Estados Unidos sin autorización, diciendo que su gobierno no tiene intenciones de deportarlos, pero al mismo tiempo reconoció el fin de sus intentos de reformar el sistema inmigratorio luego del punto muerto en que cayó su iniciativa en la Corte Suprema.

Aunque pronosticó que la reforma inmigratoria será inevitable, Obama reconoció que no sucederá mientras él sea presidente debido a la oposición del Congreso. Intentando sentar las bases para que el próximo presidente continúe sus esfuerzos, presentó las elecciones de noviembre como un referendo sobre el trato a los inmigrantes.

"Deberemos decidir si somos un pueblo que tolera la hipocresía de un sistema en que los trabajadores que cosechan nuestra fruta o tienden nuestras camas nunca tendrán derecho a regularizar su situación ante la ley", dijo Obama. "O si les daremos una oportunidad como tuvieron nuestros antepasados, de hacerse responsables y dar a sus chicos un futuro mejor".

Obama habló en la Casa Blanca después que una votación empatada en la Corte Suprema enterró sus planes de proteger a millones de la deportación y otorgarles permisos de trabajo. Debido a la falta de acuerdo en la corte, un fallo de corte inferior que bloquea sus medidas ejecutivas permanece vigente y congela por tiempo indeterminado lo que esperaba que sería su legado en materia de inmigración.

El plan de Obama buscaba eliminar temporalmente la amenaza de deportación para unos 4 millones de inmigrantes, ampliando una disposición anterior que beneficiaba a las personas traídas sin autorización al país cuando eran niños. Aunque la decisión de la corte significa que el grupo ampliado no podrá recibir permisos de trabajo, Obama dijo que las deportaciones darán prioridad a los arribados más recientemente y a los que tienen prontuario criminal.

"Mientras no hayas cometido un delito grave, nuestros escasos recursos para represión inmigratoria no estarán dirigidos a ti", dijo.

Con todo, Obama calificó la decisión de "frustrante" y dijo que era "desgarradora para millones de inmigrantes".

El presidente aprovechó la oportunidad para regañar a los republicanos por negarse a considerar al juez que postuló para ocupar la vacante en la Corte Suprema. Deploró que las políticas que anunció hace dos años "no podrán avanzar hasta que haya un noveno juez que rompa el empate".

Obama dijo que el peso recaerá sobre el próximo presidente. En una crítica velada del virtual candidato presidencial republicano Donald Trump, quien pretende construir un muro en la frontera con México, dijo que "no necesitamos protegernos con muros" de aquellos que lucen distintos.

"Creo firmemente que la inmigración no es algo que debemos temer", dijo.