21 de junio de 2016

Clinton supera con creces a Trump en dinero de campaña disponible

WASHINGTON. El magnate neoyorquino y oficioso candidato republicano a la Presidencia de EE.UU., Donald Trump, comenzó el mes de junio con 1,3 millones de dólares de liquidez para su campaña, mientras que su rival demócrata Hillary Clinton contaba con 42 millones de dólares, informaron hoy fuentes electorales.

La maquinaria electoral de la virtual candidata demócrata sigue superando con creces a la organización del primerizo Trump, que, no obstante, ha sido durante el proceso de primarias el aspirante que más minutos ha tenido en la televisión para explicar sus propuestas y sus salidas de tono.

“Estamos comenzando la campaña para las elecciones generales en buena forma financiera gracias al apoyo de más de 1,3 millones de personas y unas inversiones estratégicas que nos han ayudado a conservar recursos”, indicó en un comunicado Robby Mook, director de campaña de Clinton.

Trump quitó importancia hoy a su desventaja en el dinero liquido disponible que revelan los datos de la Comisión Electoral Federal (FEC) y aseguró que no necesita los fondos de los grandes donantes del Partido Republicano, ya que él dispone de recursos personales suficientes para seguir de campaña hasta los comicios de noviembre.

“Hillary Clinton va a gastarse miles de millones de dólares de dinero de Wall Street y de Oriente Medio. Tiene mucho dinero de Oriente Medio; tiene mucho dinero de gente que no nos debería gustar, pero se va a gastar más de mil millones. Yo no quiero hacer eso”, aseguró hoy Trump en una entrevista con Fox News.

“Tengo mucho dinero en efectivo y puedo gastarme mi dinero como ya he hecho y seguir adelante felizmente. Creo que ganaré de esa manera”, apuntó Trump, quien aseguró que este fin de semana ha recaudado 12 millones de dólares para el Comité Nacional Republicano.

Los grandes donantes republicanos se están centrando en apoyar a candidatos conservadores al Senado, que temen perder en las elecciones de noviembre debido al efecto negativo de Trump en ciertos estados menos inclinados al populismo del neoyorquino.