18 de mayo de 2016

Un ojo biónico, el avance tecnológico que está a punto de llegar

BUENOS AIRES.- Un ojo biónico utilizado para mejorar la visión en pacientes con retinitis pigmentaria, una enfermedad degenerativa que deriva en la ceguera, está a punto de llegar a Argentina, confirmaron hoy a Efe fuentes médicas.

El dispositivo, que consiste de anteojos, una cámara y un chip, permite ver bultos y figuras en blanco y negro, lo que mejora la autonomía de los pacientes.

Aunque el objeto existe desde 2006 en el resto del mundo, en Argentina todavía no se ha colocado ninguno.

El oftalmólogo argentino Gustavo Casanova, de la ciudad bonaerense de Mar del Plata, aspira a ser este año el primero que lo haga.

En diálogo con Efe, Casanova aseguró que el implante podría “darle una mejoría a algo para lo que hasta ahora no había nada que hacer”.

La retinitis pigmentaria es una enfermedad que se hereda y que comienza a producir una degeneración en la función de la retina desde la parte periférica hacia el centro.

Cuando eso ocurre, el paciente pierde la visión, explicó Casanova.

Actualmente no hay tratamiento, sino que los médicos ofrecen vitaminas especiales, paliativos que igualmente “no detienen la progresión de la enfermedad” y solo “la retrasan un poco”.

El objeto, que tiene un coste de alrededor de 150.000 dólares, consiste en una primera parte externa que está montada sobre un anteojo con una cámara de vídeo y un traductor que cambia la imagen a impulsos eléctricos.

La segunda parte del sistema “se implanta por medio de una cirugía a nivel del ojo con un chip que consta de 60 electrodos que va fijado a la retina en las zonas de máxima visión”.

El chip “libera los impulsos eléctricos derivados de la cámaras y eso estimula las fibras nerviosas que envían la información al cerebro”, lo que haría la retina en forma natural si no estuviera la enfermedad presente.

Con el implante, “el paciente, que tiene solo visión luz y no puede distinguir bultos, puede ver que hay una persona, puede detectar objetos que se encuentren delante”, dijo Casanova.

El oftalmólogo de la Clínica Privada de Ojos de Mar del Plata señaló que, aunque hay varios pacientes en Argentina que podrían tratarse con este método, “hay que ver si cumplen con los criterios” para ser operados.

Según Casanova, se calcula que en Argentina entre 14 y 15 pacientes de cada 100.000 sufren retinitis pigmentaria