23 de mayo de 2016

Diseñan un dispositivo que monitoriza el corazón y se adhiere al cuerpo

LONDRES.- Un grupo de ingenieros de Estados Unidos ha diseñado un dispositivo flexible que se adhiere al cuerpo como una prenda de ropa y permite monitorizar entrenamientos de atletas y también a pacientes con problemas de corazón, según publica hoy la revista Nature Communications.

El parche “Chem-Phys”, que los científicos de la Universidad de California han calificado como un “tricorder portátil”, en alusión al aparato de escaneo de la saga “Star Trek”, mide al mismo tiempo señales eléctricas y bioquímicas del cuerpo humano.

Este dispositivo es el primero que puede registrar en tiempo real electrocardiogramas, además de los niveles de lactato, un compuesto químico clave durante la actividad física.

Sin necesidad de ningún cable, el parche se pega al pecho cerca del esternón pare enviar las señales que rastrea a un teléfono, reloj inteligente o portátil de forma inalámbrica o vía Bluetooh.

El físico Kevin Patrick, del centro universitario de San Diego, apuntó que el aparato permitirá crear avances en “la medicina deportiva”, ya que “ayudará a optimizar los regímenes de entrenamiento”.

“La capacidad de grabar electrocardiogramas y la actividad del lactato abrirá posibilidades interesantes en la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares”, afirmó.

El profesor de nanoingeniería del centro y uno de los líderes del proyecto, Patrick Mercier, apuntó que muchos dispositivos que se adhieren a la ropa y que ya están en circulación solo miden una señal, como el ritmo del corazón, mientras que casi ninguno de ellos repara en huellas químicas como el ácido láctico.

Para realizar la pieza, los científicos tuvieron en cuenta las indicaciones de atletas olímpicos sobre sus necesidades acerca de sensores portátiles.

Los científicos probaron el parche en tres varones que realizaron una intensa actividad deportiva durante 15 y 30 minutos, a la vez que llevaban una pulsera comercial.

Tras el ensayo comprobaron que los datos sobre el electrocardiograma de la “Chem-Phys” coincidían con los que había recogido la pulsera.