1 de abril de 2016

Fiscalía mexicana recibe nuevo estudio sobre supuesta incineración de los 43

MÉXICO. La Fiscalía mexicana anunció hoy que recibió los resultados de un nuevo estudio de fuego realizado por expertos y que deberá despejar las dudas sobre si los 43 estudiantes de Ayotzinapa fueron incinerados en un basurero de Cocula el 26 de septiembre de 2014.

Por medio del portavoz del Grupo Colegiado de Expertos en Materia de Fuego, la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) recibió un sobre cerrado con los resultados del nuevo peritaje, informó la institución en un comunicado.

Añadió que “en el curso de este día, la PGR y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) se reunirán para tomar conocimiento de los resultados”, entregados en el último día del plazo otorgado.

Hace unas semanas, la Fiscalía anunció el comienzo de un nuevo estudio de fuego en el basurero del municipio de Cocula, aledaño a Iguala y donde los 43 estudiantes fueron asesinados e incinerados por miembros del cártel Guerreros Unidos, según la versión de oficial que presentó la PGR.

En la elaboración de dicho peritaje participaron “especialistas internacionales y de México, con una reconocida trayectoria académica y profesional en la materia”, indicó entonces la Fiscalía.

La necesidad de elaborar este estudio surgió después de que el GIEI concluyera, a partir de un peritaje realizado por el experto en incendios José Torero, que no había evidencias científicas que confirmaran que los 43 alumnos de la escuela para maestros de Ayotzinapa fueron quemados en el basurero.

Asimismo, un peritaje realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) destapó en febrero pasado la falta de consistencia “entre la evidencia científica y testimonial”, por lo que se determinó que la incineración no se pudo producir.

En Cocula no se rescató ninguna evidencia “biológica ni no biológica” que probara que hubiera una incineración en masa de la magnitud y la duración requerida, afirmaron entonces los expertos, contradiciendo la “verdad histórica” sobre el caso proclamada por el Gobierno a principios de 2015.

En enero de 2015, el entonces fiscal mexicano, Jesús Murillo, aseguró que 487 dictámenes periciales, 386 declaraciones y dos reconstrucciones de hechos permitieron confirmar “a plenitud” que los jóvenes fueron asesinados e incinerados en el basurero y los restos arrojados al río San Juan.