11 de abril de 2016

Adiós a la disfunción eréctil

SANTO DOMINGO. La disfunción eréctil es la incapacidad recurrente que tiene el hombre para conseguir y mantener una erección suficiente para llevar a cabo una relación sexual satisfactoria. Ésta no ocurre por un hecho puntual, sino que se diagnostica si se repite durante un período aproximado de 6 meses.

Estudios realizados en varios países alrededor del mundo, han dado como resultado que la disfunción eréctil afecta a más del 50% de hombres mayores de 40 años. Esta se puede relacionar con otras enfermedades, ya sea porque puede ser la causa de la disfunción o porque la impotencia puede estar advirtiendo de su presencia, aunque no hayan sido diagnosticadas; tales como la obesidad, diabetes (aumenta el riesgo en un 50%), presión arterial alta (hipertensión), colesterol elevado o déficit de testosterona.

En cuanto a los métodos y tratamiento para mejorar este padecimiento, están las pastillas, inyecciones, las prótesis y bombitas. Hoy en día, la tecnología también ofrece importantes alternativas para tratar la enfermedad que tanto preocupa al género masculino.

Según el urólogo Amílcar Ureña, Renova es la terapia más actualizada y moderna para aquellos pacientes con impotencia sexual leve o moderada.

La nueva terapia consiste en que “a través de esta máquina -parecida a un robot- se aplican ondas de baja frecuencia, esto hace que se aumente el óxido nitroso alrededor de los cuerpos cavernosos, y ayuda a producir la formación de nuevos vasos para que el pene se nutra de sangre, y pueda lograr una erección robusta y duradera.

Ureña, quien tiene su consultorio en el Centro de Diagnósticos y Especialidades Naco, señala que el protocolo del tratamiento incluye un total de cuatro sesiones por semana. Cada sesión dura aproximadamente 20 minutos.

El tratamiento es breve, no invasivo, y no requiere ningún tipo de sedación o anestesia.

Durante cada sesión se aplican 900 ondas en cada lado (derecho e izquierdo). Las áreas de tratamiento serán las mismas para cada sesión, de manera que, al final del tratamiento completo (4 sesiones), cada zona habrá recibido 3,600 ondas.
Candidatos predilectos


“Los candidatos más propensos son los hombres que tienen disfunción eréctil de tipo leve hasta moderado, pacientes que tienen una disfunción grado 3 en lo adelante, no son candidatos para este tipo de procedimiento. Esos hombres pueden optar por ponerse una prótesis o estudiar los demás métodos con su médico especialista”.

Sin embargo, esta terapia es ideal –dice el médico- para pacientes diabéticos, que son los que más sufren de la difusión eréctil producto de la misma enfermedad.
Síntomas


El principal síntoma de la disfunción eréctil es un cambio en la calidad de la erección, tanto en términos de rigidez, como en la capacidad de mantener una erección. Los varones con esta incapacidad sexual sienten la necesidad y el deseo de estar con su pareja, pero no logran la erección, y esto los lleva a deprimirse, se ponen ansiosos y depresivos. Muchos piensan en el suicidio.
Pacientes no aptos para usar la terapia


No aptos son los que han sido operados de radical de próstata, que tienen cáncer de vejiga, o padecen deficiencias neurológicas, (alzhéimer, párkinson). “Estas personas no van a ver los resultados, pues son los mismos nervios que estimulan a las arterias para que se dilaten y permitan la entrada de la sangre”, asegura.
Estilo de vida y prevención


De acuerdo con el experto, la disfunción eréctil también puede ser tratada llevando una alimentación sana donde se alineen una dieta balanceada y hacer algún tipo de deporte.

Es importante la modificación del estilo de vida para evitar cualquier hábito que repercuta negativamente en las arterias y las venas, como fumar, el consumo de alcohol y grasas saturadas, la vida sedentaria y el estrés.

En ese mismo sentido, la salud cardiovacular juega un importante papel. Una rutina de ejercicios donde se fusione los ejercicios aeróbicos, como caminar o correr, montar bicicleta o nadar fortalecen el sistema cardiovascular.

Evaluación

“El primer paso que debe dar el hombre es consultarse con buen cardiólogo, porque ellos creen que la disfunción eréctil es un problema de abajo, y no necesariamente tiene que ser así, afirma el doctor Ureña.

El galeno resalta que uno de los primeros diagnósticos que presentan los pacientes impotentes es una obstrucción en los vasos coronarios o hipertensión arterial, también alteraciones metabólicas... “si el cardiólogo le dice al paciente que está apto para tomar pastillas, entonces debe visitar un urólogo. Nosotros tomamos la determinación final de ponerle el tratamiento que requiera el caso en particular”.
(Fuente: diariolibre.com)